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Vídeos / Making of

Inspiración LUZSUR

Workshops, congresos, seminarios… Existe una oferta continua para llamar la atención e interés de todos los fotógrafos posibles y que acudan de manera masiva, donde ponentes estrellas a nivel nacional e internacional compartirán sus “secretos” con todos los asistentes, su inspiración.

Pero continuamente oímos de unos y otros fotógrafos que aprenden más del compañero con el que pasan el día que de los ponentes por los que han pagado. Y es que es cierto que muchos fotógrafos suelen tomarse estos eventos como lugar de encuentro con otros compañeros.

En cierto modo todos tenemos unas características diferentes dependiendo del lugar del cual seamos. Tenemos costumbres distintas, luces muy diferentes que nos hacen trabajar de una forma u otra. Parejas con personalidades opuestas, guerras continuas de precios… y sí, a todos nos gustaría trabajar de una forma concreta y realizar bodas en cualquier punto de nuestro planeta azul 🙂 pero seamos realistas, es imposible que todos hagamos eso y tampoco existe ninguna fórmula de ninguna super estrella.

Observamos a otros fotógrafos e intentamos imitarlos, imitar sus fotos, sus colores, utilizar sus objetivos… Creo que es un error. He conocido y conozco a compañeros con los cuales tengo que quitarme el sombrero personal y profesionalmente y que no obtienen 40 me gusta por una fotografía en Facebook o instagram. Ya sé que todos conocemos a gente así, pero me refiero que somos nosotros quienes ponemos a cada fotógrafo en el puesto correspondiente. A nadie se le puede quitar el mérito de nada, en absoluto, pero debemos de creer más en nosotros mismos y también comprender que somos en parte culpables de sobredimensionar y aumentar el ego de muchos profesionales.

Yo también pienso que aprendemos muchísimo del compañero que tenemos al lado (más de lo que creemos). También creo que a largo plazo ese compañero puede aportarme mucho más si seguimos manteniendo el contacto, siempre con el compañerismo por bandera.

Compartir trabajos, procesados, problemas, soluciones, materiales, equipo… pero sobre todo ayudarnos. En el momento en el que miremos a alguien por encima del hombro es el momento de parar, y pensar que algo estamos haciendo mal.

El reclamo de nuestras convivencias no son los ponentes, es la fotografía de boda.

¿Piensas lo mismo? Comparte y empecemos a crear el concepto de Comunidad Real

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